Problemas en el control del espacio aéreo en Uruguay

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El espacio aéreo uruguayo estuvo ayer, durante tres horas, sin recibir información de los radares que operan en Uruguay debido a que el sistema en el cual se procesan los datos tuvo una falla y dejó de funcionar. A esto se agrega que una de las frecuencias radiales que utilizan los operadores para comunicarse con las aeronaves está fuera de servicio.

La caída del sistema de control aéreo se produjo entre las 19 y las 22 horas del domingo. Este hecho, considerado por los controladores aéreos como una situación “grave”, generó perjuicios a las aerolíneas que operan en el Aeropuerto Internacional de Carrasco y a un conjunto de aeronaves que habían presentado plan de vuelo en el aeropuerto de Laguna del Sauce, en Maldonado.

Los controladores de guardia en Carrasco debieron accionar un “plan de contingencia”, explicó a El Observador el presidente del Sindicato de Controladores Aéreos, Enrique Moreni. Esto implicó disminuir la cantidad de vuelos por hora; reclasificar el espacio aéreo y pedirle apoyo a los controles adyacentes (Curitiba en Brasil y a Buenos Aires).

Una vez que se solucionó la falla técnica se continuó manteniendo un retraso de 20 minutos en los despegues y arribos como medida de “seguridad”.

Cayó el sistema

Moreni señaló que durante la jornada del domingo hubo “varias fallas técnicas” que afectaron la operativa de los vuelos a nivel nacional. Según explicó el dirigente, las señales que emiten los radares de Carrasco, Durazno y el Aeropuerto de Ezeiza (Buenos Aires) llegan a una unidad central en donde se procesan.

“Una vez que se procesan en esa unidad se envían a las pantallas que ven los controladores. Esa unidad central fue la que falló. Los radares siguieron emitiendo la información pero las pantallas que ven los controladores en varios momentos se quedaron en blanco y sin la información”, indicó Moreni. Dado que “no se podía garantizar la información de las aeronaves, se decidió pasadas las 19 horas reclasificar el espacio aéreo uruguayo”, dijo Moreni. Se pasó a la clasificación G (Golf).

Cuando se establece esta clasificación, los controladores aéreos informan a las aeronaves en donde hay tránsito, pero no se puede medir la separación entre los distintos aviones ni dar indicación alguna. Trabajar sin las pantallas que muestran las señales del radar lleva a que los controladores aéreos “sean como un cirujanos que en plena cirugía se les queda la sala de operaciones sin luz”, indicó Moreni.

Cecilia Alarcón, jefa de base de operaciones del aeropuerto, dijo a El Observador que la responsabilidad sobre el servicio del tránsito aéreo estaba a cargo de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia). El Observador se comunicó con la Dinacia, pero desde la Mesa Central no supieron explicar cuál era el inconveniente. La funcionaria argumentó que estaba a seis kilómetros del aeropuerto. Tampoco pudieron explicarlo en Electrónica.

Mario Amestoy, gerente de la Cámara de Comercio de la Aeronáutica del Uruguay dijo a El Observador que el ánimo de las aerolíneas tras la falla en el sistema “está por el piso” y que existía malestar por la situación ya que cada empresa debió tomar la decisión volar o no en estas condiciones. La compañía más perjudicada es Pluna que debió demorar casi la totalidad de sus vuelos luego de que se registró la falla.

Fuente: El Observador

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