Cuando los drones y la aviación comercial se llevan bien

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En los últimos años los drones (o vehículos aéreos no tripulados) se han popularizado enormemente, lo cual ha traído serios desafíos al tráfico aéreo alrededor del mundo, dado que de repente miles de estos equipos se han lanzado a sobrevolar el espacio aéreo, en muchas ocasiones, acercándose peligrosamente al curso de aeronaves y hasta impactándolas, aunque por suerte sin haber provocado, hasta ahora, ninguna tragedia.

Pero los drones, bien utilizados, también pueden servir a mejorar la eficiencia de la industria aerocomercial, según destacaron desde la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) en una nota publicada en su sitio web.

Un uso bastante estudiado y promocionado en los medios masivos ha sido el de los drones como transporte de cargas ligeras, lo cual según IATA “brindará al sector de carga aérea la posibilidad de abrir nuevas rutas, reducir costos e incrementar los ingresos”.

Pero los drones también pueden agilizar algunas tareas cotidianas en aeropuertos y centros de mantenimiento.

Utilizando drones automatizados se podría acelerar hasta 20 veces el proceso de inspección de una aeronave, mejorando así los tiempos de espera para devolverla a la operación comercial.

Tomando un caso específico, en una nota publicada en Aviation Week destacaban que luego de que una aeronave sea alcanzada por un rayo o bien tenga que ser revisada por algún supuesto daño en vuelo, se le debe realizar una inspección que puede llevar entre 4 y 6 horas, mientras que utilizando un drone tomaría unos 30 minutos.

En conjunto con la empresa Blue Bear Systems Research, easyJet ha venido experimentando con el uso de drones para efectuar inspecciones de sus aeronaves desde hace unos tres años, tecnología que espera introducir de manera permanente durante 2018 en sus instalaciones de mantenimiento de los aeropuertos de Gatwick y Luton. En conjunto con el uso de scanners 3D instalados en los drones, la precisión en la detección de potenciales fallas en el fuselaje de las aeronaves se mejoraría exponencialmente (otras aerolíneas  y fabricantes también están llevando adelante pruebas de este tipo).

En este video pueden ver un ejemplo del escaneo 3D:

Y también una inspección a un Boeing 777 por parte de la empresa Main Blades.

Las autoridades aeroportuarias también pueden aprovechar los drones para verificar el estado de las pistas y detectar la presencia de diferentes tipos de desechos, tarea que hoy se realiza de manera presencial con un vehículo tripulado. También pueden ayudar a reducir la presencia de aves utilizando drones camuflados que las espanten o bien patrullar el perímetro aeroportuario y hasta incluso ser utilizados para calibrar equipamientos como el PAPI, ILS o VOR (AENA empezará a utilizar los servicios de Canard Drones para ello).

Desde ya todo esto implica una nueva manera de concebir los diferentes tipos de movimientos dentro del aeropuerto al incorporar nuevos equipos sobrevolando el espacio aéreo, por lo que deben diseñarse circuitos y procedimientos específicos que no atenten contra la seguridad de las aeronaves en proceso de aterrizaje, despegue o rodaje ni la de las personas en rampa.

Respecto a esto, Rob Eagles, Director de IATA de ATM Infraestructure, dijo: “Nuestro objetivo es facilitar esta nueva rama de la aviación desarrollando estándares que apoyen una alta densidad de operaciones de drones en el espacio aéreo de manera segura, eficiente, ordenada y sustentable”.

Otro tema que no es menor es cómo afectaría la incorporación de esta tecnología en la mano de obra humana, la cual debería quedar librada para realizar otro tipo de tareas en los aeropuertos, y no sencillamente ser descartadas.

IATA incluso se atreve a pronosticar que en un futuro no muy lejano los drones también serán utilizados para transportar pasajeros, ¿imaginan el impacto?

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