Duro golpe para Bombardier: el gobierno de EE. UU. propone arancel del 219% para los C Series

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La Comisión de Comercio Internacional (ITC, International Trade Comission) del Departamento de Comercio de los Estados Unidos anunció su determinación preliminar de imponer un fuerte arancel a la importación de aeronaves C Series de Bombardier, cuyo valor recomienda en 219,63%, bastante superior al 160% que había solicitado Boeing, compañía que inició el proceso de demanda contra el fabricante canadiense alegando que durante su desarrollo, este nuevo programa ha recibido importantes subsidios por parte del gobierno de Canadá y de la provincia de Quebec que le han permitido ofrecer aeronaves por debajo del costo de producción.

“Estados Unidos valora su relación con Canadá, pero aún nuestros aliados más cercanos deben seguir las reglas”, dijo al respecto Wilbur Ross, secretario de Comercio. “El subsidio de bienes por parte de gobiernos extranjeros es una cuestión que la administración Trump toma muy en serio, y continuaremos evaluando y verificando la exactitud de esta determinación preliminar”, agregó.

Aunque todavía no ha ingresado ningún C Series a los Estados Unidos, Delta Airlines tiene un pedido en firme por 75 CS100 y 50 opciones, los cuales de acuerdo a Boeing fueron adquiridos a 19 millones de dólares por aeronave, muy por debajo de los casi 80 millones de dólares de precio de lista, aún cuando los descuentos sobre el mismo suelen estar entre el 40 y 60 por ciento dependiendo del tamaño del pedido, las condiciones de entrega y financiación. Delta ha negado esos valores.

Si el Departamento de Comercio y la ITC dictaminan de manera definitiva la imposición del arancel compensatorio de 219,63%, serían las compañías que lo importen quienes deberían hacerse cargo del mismo, restándole toda competitividad al C Series.

Delta Airlines salió a defender su posición, diciendo que “confían en que la ITC concluirá que ningún fabricante estadounidense está en riesgo porque ni Boeing ni otra empresa producen aeronaves de entre 100 y 110 asientos que puedan competir con el CS100”, a lo cual agregaron que “Boeing tuvo la oportunidad de competir contra Bombardier en la compra realizada por Delta, pero sólo propusieron a cambio aeronaves regionales usadas fabricadas en Brasil” (en referencia a los E-jets). “Boeing no puede ofrecer un producto fabricado en Estados Unidos porque la producción de la única aeronave de ese rango, el 717, fue cancelada hace más de 10 años”, remataron.

Por su parte, Bombardier emitió un comunicado en el que manifiestan su “profundo desacuerdo con la decisión preliminar del Departamento de Comercio”, llamando a la magnitud del arancel “absurda y divorciada de la realidad”. A su vez atacaron a Boeing diciendo que “intentan utilizar un proceso sesgado para ahogar la competencia y prevenir que las aerolíneas estadounidenses y sus pasajeros se beneficien del C Series”. También, como Delta, insistieron en que ningún fabricante estadounidense ofrece un producto de características similares a los de esa familia. “Boeing abandonó hace años el mercado servido por el C Series, por lo que no hay daño”, destacaron.

“Hay un amplio consenso en la industria sobre esto, así como un creciente coro de voces formado por aerolíneas, grupos de consumidores, expertos en negocios y muchos más que han expresado su preocupación acerca de la intención de Boeing de forzar a que las compañías de Estados Unidos compren aeronaves menos eficientes, con configuraciones que no desean y economías que no entregan valor”, agregó el fabricante canadiense.

Desde Boeing se defendieron muy asépticamente diciendo que “esta disputa no tiene nada que ver con limitar la innovación o la competencia, las cuales son bienvenidas, sino que se trata de mantener nivelado el campo de juego, asegurando que las empresas aeroespaciales acaten los acuerdos comerciales”.

Ahora, mientras avanzan las investigaciones por parte del Departamento de Comercio de los Estados Unidos para establecer si Boeing ha sido dañada comercialmente o no por Bombardier, solo resta esperar qué puede surgir de negociaciones que se encaren en niveles políticos superiores.

Comercio ha puesto como fecha límite para su decisión final el 19 de diciembre de este año, y si es afirmativa, la ITC tendría unos 45 días más para establecer la suya. Si cualquiera de las dos es negativa, no se impondrá ningún arancel a los C Series.

Pero la disputa, aunque termine dándole la razón a Boeing, podría salirle bastante cara, ya que como represalia Canadá cancelaría un contrato de USD 5,2 mil millones por aeronaves F/A-18 Super Hornet para la Royal Canadian Air Force.

El largo peregrinaje del C Series

El programa de Bombardier para desarrollar una familia de aeronaves de entre 100 y 150 plazas tuvo que afrontar numerosos escollos desde que fue concebido hace más de 20 años, cuyo detalle pueden ver en esta nota publicada cuando se entregó el primer CS300, en noviembre del año pasado.

El largo peregrinaje de la familia C Series de Bombardier

Al momento la familia C Series tiene 123 pedidos en firme de la variante CS100 y 237 de la variante CS300, cuyas especificaciones técnicas pueden ver en estos folletos:

bombardier-cs100-datos

bombardier-cs300-datos

 

2 Comentarios

  1. Este anuncio es preliminar. Queda mucho tiempo entre ahora y fin de año donde pueden limarse las puntas asperas de esta situación. DL hara todo lo posible para que esta medida no se tome y seguro que estará ya en contacto con Boeing acerca de esto amenazando con reducir o cancelar ordenes y pasarse del todo al campo de AB.

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