“Imagina a una aeronave sin motor llegando hasta el límite del espacio”. Así de simple es la frase que te recibe cuando visitás el sitio web del Perlan Project.

¿Para qué complicarse buscando metáforas “inspiradoras” cuando el objetivo principal del proyecto puede comunicárselo de manera tan directa pero así y todo es capaz de cautivar a quien lo lee?

El proyecto Perlan es una iniciativa sin fines de lucro y la culminación de décadas de investigación e innovación a cargo de un “dream team” de científicos y expertos de la industria aeroespacial.

Su objetivo, como ya se mencionó, es llevar un planeador sin motor hasta el límite con el espacio para recabar información hasta ahora desconocida sobre el vuelo de gran altitud, la meteorología y el cambio climático. En su sitio web explican en detalle los fundamentos científicos.

Sus orígenes se remontan a la década del 90. Entre 1992 y 1998, el fundador del proyecto Perlan y piloto de pruebas de la NASA, Einar Enevoldson, recogió evidencia de un fenómeno meteorológico que hasta el momento nadie sabía que existía: las onda de montaña estratosféricas, las cuales, como las olas oceánicas, son producidas por fuertes vientos producidos en las cimas de montañas muy altas como los Andes. Estas ondas “rebotan” hacia el espacio, por lo que Einar supuso que podrían usarse para llevar un planeador hasta alturas cercanas al espacio, y decidió que tenía que probarlo, dando nacimiento al proyecto Perlan.

En 1998, la meteoróloga Elizabeth Austin se unió a Einar y probó que la corriente polar nocturna y el vórtice polar son los factores que sustentan estas ondas de montaña, permitiendo que lleguen a alturas de hasta 130.000 pies (39.624 metros).

En 1999, Steve Fosset, el célebre piloto que, entre otros récords, tuvo el de ser la primera persona en volar en soledad y de manera non-stop alrededor del mundo en un globo, decidió financiar la Perlan Mission I, convirtiéndose en uno de sus pilotos.

El 29 de agosto de 2006 en El Calafate, Steve Fosset y Einar Enevoldson volaron una aeronave DG-505m modificada hasta llegar a 50.722 pies (15.460 metros), rompiendo el récord previo de 1.662 pies (507 metros). Podrían haber incluso llegado más alto pero, como explican en en sitio web del Perlan Project, los trajes de presión se expandieron tanto dentro de la cabina que no podían mover los instrumentos de control de vuelo, por lo que retornaron y decidieron que necesitarían construir un planeador especial con una cabina presurizada, en lo que sería la Perlan Mission II.

Einar Enevoldson y Steve Fossett tras romper el récord mundial en El Calafate, 29/08/2006.
Einar Enevoldson y Steve Fossett tras romper el récord mundial en El Calafate, 29/08/2006.

Steve Fosset accedió a financiar esta nueva etapa para construir un planeador que les permita llegar hasta 90.000 pies (27.432 metros), pero lamentablemente el 3 de septiembre de 2007, Fosset falleció en un accidente aéreo.

Sin más financiamiento por parte de Steve Fosset, pero con el diseño estructural y aerodinámico del fuselaje del Perlan 2 ya finalizados, se unió al equipo el piloto australiano Morgan Sandercock, brindando los fondos necesarios para construir el fuselaje.

En 2010 se unió al proyecto como piloto y financiador principal Dennis Tito, empresario estadounidense que saltó a la fama por ser el primer “turista espacial” (en 2001), por lo que se pudo avanzar a la fase de construcción.

En julio de 2014 Airbus Group se convirtió en sponsor del ahora Airbus Perlan Mission II, dándole al proyecto el impulso final para completar su objetivo.

Finalmente, el 23 de septiembre de 2015 el Perlan 2 voló por primera vez, de la mano de su jefe de pilotos, Jim Payne, desde el Roberts Field Airport, en Redmond, Oregon.

El Perlan 2 volando por primera vez (Foto: Jamie Darcy - Airbus)
El Perlan 2 volando por primera vez (Foto: Jamie Darcy – Airbus)

Tras varios meses de pruebas y ajustes, todo se encaminó para el traslado del Perlan 2 hasta El Calafate en septiembre de 2016, con el objetivo de volver a alcanzar los 50 mil pies de altitud.

La operación fue un éxito en términos de toda la data que se pudo recolectar en los 8 vuelos que realizaron durante 17 días, pero dado que la temporada de vientos fue bastante débil, no se llegó a la altura deseada.

Nueva temporada

Tras varios meses de análisis y mejoras, el Perlan 2 inició en abril su segunda temporada de vuelos desde su base en el Minden–Tahoe Airport, localizado en el estado de Nevada, Estados Unidos.

El Perlan 2 sobre la Sierra Nevada el pasado 22 de abril
El Perlan 2 sobre la Sierra Nevada el pasado 22 de abril

Las mejoras más destacadas son:

  • Calefacción para elementos críticos – En base a los datos recogidos durante la primera temporada de operaciones en Argentina, el equipo ha instalado un sistema de calefacción adicional para asegurar que los sistemas críticos para la misión, como la batería y los reguladores de aire y oxígeno, no se vean afectados por las temperaturas extremadamente bajas que se dan a gran altitud.
  • Mejoras en la palanca de mando – Se han realizado modificaciones en las palancas de mando para mejorar la interfaz piloto-aeronave.
  • Actualizaciones del simulador de vuelo – El simulador de vuelo del equipo se ha actualizado para mejorar el entrenamiento de los pilotos cuando preparan vuelos de gran altitud.

El 22 de abril el Perlan 2 alcanzó su mayor altitud registrada hasta la fecha: 30.615 pies (9.331 metros) bajo los mandos de los pilotos Jim Payne y Miguel Iturmendi.

De acuerdo a lo informado por Airbus en un comunicado, el Perlan 2 pasará la primavera ascendiendo por corrientes de viento (ondas de montaña) en los cielos de Sierra Nevada, antes de dirigirse en mayo a nuestro país para su segundo año de operaciones en la Patagonia,

Al respecto, Ed Warnock, CEO del Proyecto Perlan, declaró: “El año pasado, nuestro equipo adquirió una experiencia y un conocimiento muy valiosos sobre el vuelo del planeador en los Andes. Gracias a esta información hemos realizado mejoras en la aeronave, lo que nos va a permitir conseguir todavía mayores éxitos este año, primero en Nevada, EE.UU., y después en Argentina, si las condiciones de las ondas y de la meteorología son óptimas”.

¿Por qué vienen a la Argentina? Porque es uno de los pocos lugares de la tierra en los que se dan las ondas de montaña estratosféricas, y además sólo durante unas pocas semanas al año son lo suficientemente fuertes para alcanzar la altitud necesaria para que la aeronave pueda realizar su investigación.

“Estamos entusiasmados con la vuelta a los cielos del planeador Perlan 2 para iniciar otra temporada de exploraciones porque esta empresa nos inspira a todos a ampliar los límites de nuestro pensamiento”, declaró Allan McArtor, presidente de Airbus Americas. “En un entorno competitivo como el actual, la innovación no puede ser únicamente una palabra de moda y Airbus Perlan Mission II es solo un ejemplo de cómo nosotros ponemos las ideas en práctica”.

 

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