Más de 1000 vuelos sin dejar el aeropuerto. Grande KLM.

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Página principal del Blog de KLM
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Reconozco que soy una persona sensible, por lo cual no me cuesta demasiado ponerme sentimental, que los ojos se me inunden y que algún par de lágrimas se me escapen cuando leo o miro algo que me conmueve.

Pero que esto suceda leyendo el blog corporativo de una aerolínea, bueno, eso sí es inusual. Claro, el blog corporativo es de KLM, y allí pasan cosas; cosas que en muchos blogs corporativos, sean de aerolíneas o empresas en general serían dejadas de lado, quizás no por culpa del pobre bloguero, sino porque éste no es más que un reflejo de la cultura corporativa de la empresa que representa. Y por Dios que KLM tiene una RIQUÍSIMA cultura corporativa enfocada en el cliente.

Sino miren la historia que supieron rescatar de entre los más de 20 millones de pasajeros que anualmente vuelan con ellos, la cual compartieron ayer en su blog y me tomo el atrevimiento de traducir al español.

Blog KLM

Está escrita en primera persona por Paul Sluis, Brand Manager de B2C y Social Media de KLM para Holanda.

Por más de 20 años él voló a diferentes ciudades europeas cada miércoles. Nunca faltó una semana. Jan Mul (nacido en 1932) realizó más de 1000 vuelos durante 20 años. Desafortunadamente falleció el año pasado. Con esta historia queremos conmemorarlo..

El Sr. Mul adoraba el vuelo, las aeronaves y todo aquello asociado con la experiencia. Su esposa lo describió como un fan de la primera hora de KLM. “Por tres días el estaba a gusto: el día anterior con los preparativos al vuelo, por supuesto también el mismo día del vuelo, y al día siguiente al describir cada detalle de su aventura”.

Sin un destino favorito

No había un lugar en particular al que el Sr. Mul le gustaba ir. Para él, la experiencia era volar. Y cuanto más turbulencia había mejor. En la mañana volaba a Barcelona, Hamburgo o Helsinski, recorría el aeropuerto por unas horas y luego volvía a su casa. Nunca pasó la noche en su destino. “Yo no quería dejar a mi esposa sola por mucho tiempo”, decía él.

Jul nunca logró infectar a su esposa con el amor a volar, pero sí lo logró con su nieto. Su esposa prefería viajar por tierra. “Yo estaba feliz quedándome en casa mirando televisión hasta que él llegaba y me entretenía con sus historias”, dijo ella.

Asiento en la ventanilla

Sus viajes semanales hicieron muy conocido a Jan Mul entre el personal de cabina de KLM. Una azafata que lo tuvo a bordo regularmente dijo que siempre se detenía a charlar con él, describiéndolo como el hombre más amigable que conoció en su trabajo. Lo único que requería era un asiento junto a una ventanilla para poder disfrutar la vista durante el vuelo.

El 8 de noviembre de 2014 el Sr. Mul tomó su tradicional vuelo, una vez más hacia Estocolmo, pero esta vez en compañía de su nieto, Tom. Nadie pudo imaginarse que esa sería la última vez que ascendería a más de 30.000 pies. Dos días después, mientras estaba de compras. el Sr. Mul murió repentinamente y sin dolor de un ataque al corazón.

Pasajero más leal

Para rendir homenaje a quien muy probablemente haya sido nuestro más leal pasajero, invitamos a la Señora Mul y a su nieto Tom para un vuelo sorpresa. Volé con ellos a Estocolmo el 9 de junio. Apegados a la tradición, permanecimos allí 30 minutos y regresamos a Amsterdam.

El comandante del vuelo, curiosamente de nombre Kaptijn (una antigua forma de decir Capitan en holandés) y su tripulación, todos quienes conocían al Sr. Mul, fueron alertados del evento e hicieron todo lo que pudieron para que sea un gran día para la viuda y su nieto. Les dimos la oportunidad de pasar a la cabina y experimentar el despegue y el aterrizaje desde allí. Además les ofrecimos una copa de champagne y una comida de Business Class.

El sueño de Tom Mul es convertirse en piloto. Al igual que su abuelo, él reconoce cada aeronave sólo con verla y sabe hacia dónde se dirige. “Ese es el vuelo KL1601 desde Roma. Probablemente aterrizará en la pista Polder”.

Cuando la señora Mul me dijo por tercera vez, “He pasado un día maravilloso, me he olvidado de todo”, supe que habíamos tenido éxito en nuestra misión. Fue un honor haber tenido a Jan Mul a bordo todos esos años.

Pueden leer la nota en idioma original en este enlace, y así también visitar el gran blog de KLM en este.

¡Bravo KLM!

Bravo también al señor #AvGeek Jan Mul por animarse a vivir una aventura todas las semanas.

¡Y también bravo a la señora Mul por tolerarlo!

 

2 Comentarios

  1. Es genial es KLM, son esos detalles en los que siempre estan. Son pocas las empresas que valoran tanto tanto al cliente. BRAVO POR KLM

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